Autores: Ortega Ibarra Edú, Ortega Ibarra Ilse Haide
Este artículo presenta una revisión narrativa crítica estructurada de la nutrición clínica perioperatoria basada en la guía de la Sociedad Europea de Nutrición Clínica y Metabolismo (ESPEN) 2025 como eje interpretativo, contrastada con la evidencia 2023 a 2025 en tamizaje, prehabilitación, soporte y seguridad. La guía enfatiza el tamizaje universal, la alimentación oral temprana, la preferencia por vía enteral y el uso selectivo de la nutrición parenteral (NP) suplementaria, en coherencia con las rutas ERAS del inglés Enhanced Recovery After Surgery), con consecuencias para las complicaciones, la estancia y los reingresos. La literatura reciente respalda la asociación entre el riesgo nutricional y los peores desenlaces en la cirugía oncológica mayor, lo que refuerza la necesidad de detección y de planes personalizados. Los metaanálisis y los ensayos de prehabilitación muestran beneficios clínicos cuando la intervención nutricional se integra con ejercicio y educación, considerando la adherencia y la implementación. Sobre la inmunonutrición, persiste la heterogeneidad de los efectos en función de la cirugía, la composición y el cronograma, por lo que su adopción debe ser selectiva y contextualizada. La NP suplementaria puede considerarse cuando la vía oral o enteral no alcanza los objetivos energéticos y proteicos, con medidas de seguridad para los accesos venosos. En conclusión, se presentan las prioridades clínicas para México y América Latina. doi: 10.62640/REIES25144rev https://doi.org/10.62640/REIES25144rev
Palabras clave: ESPEN 2025 prehabilitación inmunonutrición nutrición parenteral ERAS.
2026-02-05 | 105 visitas | Evalua este artículo 0 valoraciones
Vol. 1 Núm.4. Octubre-Diciembre 2025 Pags. 125-135 Rev Evid Invest Educ Salud 2025; 1(4)