Maltrato infantil:

la neurobiología, estrategia de estudio para el siglo XXI 

Autores: Loredo Abdalá Arturo, Casas Muñoz Abigail, Cereso Cantú Verónica, Carballido Moreno Óscar Gabriel, Ordoñez Franco Norma Aylin

Resumen

El maltrato infantil es un grave problema de salud pública con alcance mundial. Aunque las estrategias para atenderlo y prevenirlo han aumentado, éstas han sido insuficientes. Es innegable que situaciones sociales (pobreza, el analfabetismo, los usos y costumbres) u otros determinantes para la salud enmascaran la frecuencia y las consecuencias de esta situación médico-social-legal de la humanidad. El conocimiento de la neurobiología implicada en el maltrato infantil ofrece nuevos campos de investigación, en un intento para resolver cuatro situaciones neuroinmunogenéticas y el desarrollo de estrategias de prevención terciaria del problema: 1) ¿Es posible precisar la génesis de la “replicación transgeneracional” del maltrato infantil? 2) ¿Pueden conocerse los genes que intervienen en este fenómeno? 3) ¿La epigenómica puede ser un área de estudio para conocer el mecanismo de cómo prevenir el maltrato infantil? y 4) ¿Existe un medicamento, alimento o sustancia natural que modifique la respuesta de un gen mediante diversos elementos “dañinos” del medio ambiente? Para entender estos problemas es indispensable conocer los conceptos básicos de agresividad y violencia del hombre ante el estrés; la neuroanatomía, neurofisiología y consideraciones neurobioquímicas en estas situaciones, destacando la intervención del sistema límbico (amígdala, hipocampo) del cuerpo calloso y de la corteza prefrontal, así como la función de los genes conocidos que participan en el desarrollo de la misma. Es importante precisar si un medicamento, un alimento o una sustancia natural puede modificar las acciones de los genes implicados.

Palabras clave: maltrato infantil neurobiología epigenética replicación transgeneracional.

2020-08-17   |   110 visitas   |   Evalua este artículo 0 valoraciones

Vol. 41 Núm.4. Julio-Agosto 2020 Pags. 165-77 Acta Pediatr Méx 2020; 41(4)